
Cómo evitar que el vidrio se agriete: El secreto para una capa de recubrimiento eficaz en infrarrojos
Si alguna vez ha trabajado con vidrio recubierto, sabe bien cuál es el problema: un repentino aumento de temperatura y… ¡el vidrio se agrieta! Esto ocurre porque la tensión interna del vidrio se vuelve demasiado alta. Es algo frustrante, costoso y una verdadera pérdida de tiempo.
La clave para evitar esto está en cómo se maneja el aumento de temperatura.
¿Por qué los calentadores tradicionales no funcionan?
No se pueden utilizar calentadores tradicionales. Son demasiado lentos. En su lugar, utilizamos lámparas de infrarrojos de onda corta. La ventaja de estas lámparas es que casi no tienen masa térmica. Al combinarlas con un controlador SCR, se puede aumentar o disminuir la potencia en cuestión de milisegundos. Esto permite controlar perfectamente la cantidad de calor que llega al vidrio. En lugar de sobrecargar el material, se puede comenzar con un calentamiento gradual, aumentando la potencia solo cuando el vidrio alcance una temperatura estable. De esta manera, el material no sufre daños.
Los componentes que realmente funcionan
Utilizamos tubos de cuarzo llenos de halógeno. ¿Por qué? Porque el cuarzo puede soportar altas temperaturas sin deformarse. Además, el ciclo de funcionamiento del halógeno evita que los tubos se oscurezcan con el tiempo. Si se trata de una línea de producción a gran escala, suele preferirse el uso de lámparas con una alta relación entre potencia y longitud. Esto permite que la máquina ocupe menos espacio.
Ahora, un detalle importante sobre la energía necesaria: la mayoría de las personas utilizan un sistema de 230V. Pero si se trata de una línea industrial de gran volumen, 400V es la opción adecuada. Esto reduce la corriente eléctrica necesaria, lo que significa que no se necesitan cables tan gruesos.
Un consejo importante: estas lámparas generan una gran cantidad de calor. Si no se ventila adecuadamente el área donde se encuentran las lámparas, se podrían dañar los cables o los sensores de temperatura.
Mantener todo funcionando sin problemas
Utilizamos conectores estándar como R7 o Sk15. Esto es muy útil durante los cambios de turno, ya que estos conectores permiten reemplazar las lámparas fácilmente. No hay necesidad de pasar horas reconectando todo solo para cambiar una bombilla.
Pero lo más importante es mantener esos tubos limpios. Un simple huella dactilar o una mancha pequeña de aceite pueden causar puntos calientes que dañen el cuarzo y acaben con la vida de la lámpara antes de tiempo. Utilice alcohol isopropílico para limpiarlos. Combinado con un controlador PID, esto resolverá prácticamente todos los problemas relacionados con los golpes térmicos.