
Hablemos sobre cómo solucionar los problemas de los calentadores infrarrojos con clasificación IP55
El problema con los calentadores a prueba de agua de clase IP55 es que se deben mantener herméticamente cerrados para evitar que entre polvo y agua. Pero eso hace que sea muy difícil repararlos.
Imagínese: si el elemento calefactor deja de funcionar después de cinco años de uso, no querrá pasarse toda la tarde desmontando todo el dispositivo solo para reemplazar un único tubo. Eso sería una pérdida de tiempo para todos.
El problema de las unidades herméticas
La mayoría de los calentadores de clase IP55 utilizan juntas o compuestos especiales para mantener el agua fuera. Aunque esto funciona bien para evitar que entre agua, también complica las tareas de mantenimiento.
Por lo general, para reemplazar un elemento calefactor dañado, hay que lidiar con juntas deterioradas y terminales eléctricos difíciles de manipular. Es un proceso tedioso. Además, cada vez que se abre el dispositivo, existe el riesgo de dañar las juntas, lo que significa que el calentador ya no será tan resistente al agua una vez que se vuelva a montar.
Una mejor solución: el enfoque “intercambiable”
Decidimos hacer las cosas de manera diferente. En lugar de conectar los elementos calefactores directamente al panel principal, los colocamos en un módulo extraíble.
Es básicamente un sistema modular y fácil de usar. Basta con sacar todo el módulo sin tener que tocar los conectores principales. Utilizamos terminales de conexión rápidos y guías que se ajustan perfectamente.
Un técnico puede reemplazar un elemento dañado en pocos minutos. Sin complicaciones, sin esfuerzos innecesarios. Simplemente se saca el viejo y se coloca el nuevo.
Las desventajas
Nada es perfecto. Al ser un sistema modular, hay más puntos de conexión que en un circuito soldado directamente. Para solucionarlo, utilizamos conectores recubiertos de oro y resistentes a las vibraciones, para que no se oxiden con el paso del tiempo. Eso hace que el calentador sea un poco más grande, pero, honestamente, ese es un pequeño precio a pagar para evitar tener que desechar todo el dispositivo solo porque un tubo de cuarzo falló.
Si gestiona varios de estos dispositivos, mantenga algunos de estos módulos en su caja de repuestos. De esa manera, su línea de producción seguirá funcionando bien, y el dispositivo eléctrico permanecerá hermético, tal como debe ser.